Marie: Los labios gruesos de su boca maldita, consumían
mi paciencia a cada instante en que creía que tenía su vida en mis manos pero
sabía que se iba mucho más rápido de mi como un rió fluye cuando la lluvia cae,
porque él era libre y yo presa de él no por obligación sino por amor o eso pensaba
yo.
Cansada de su libertad y perdida en mares de indolencia
me aferraba a la imaginación de mis amores solidarios, que decían sentir por mí
lo que yo sentía por aquel imbécil que nunca valoró lo que le decía o hacía por
él, por qué solo le importaban sus ideologías de mentiroso para confrontar sus
verdades tan negras.
Venia hacia mí un
sentimiento de ruego y maltrataba en mi la supuesta satisfacción que sentía al
vibrar con sus desplantes, y tal vez conmigo se cumplían muchos refranes que
matan el orgullo de cualquiera y la paciencia de los locos, este amor escondido
que me mataba de verdad poco se asemejaba a el amor que algún día soñé.
Marcaba delirios que formaban ilusiones macabras y me
hacían llorar porque botaban a la basura tanto que le di a un amor nunca
correspondido, gritar a Dios quería y amar
a otros intentaba pues siempre pensé que yo rompería corazones y no me
lo romperían a mí, mil veces en una sola noche.
Sangraba demasiado mi herida y preferí llegar al límite de una absurda obsesión en que se estaba convirtiendo lo que empezó como juego inocente.
Quería volar antes de ser esclava de mis miedos, dañaba
la pasión que existía o quedaba entre él y yo pero sentía más calor en un beso
diario que en un sin límite de momentos que podían pasar en todos mis años de
vida, y es que no era su boca ni sus sentimientos era que el dejara que hiciera
lo que yo quería.
Por sus ojos de un negro muy espeso miraba lo delicado de
la vida y lo oscuro de sus intenciones por eso y por más siempre ame a ese
maldito loco que fue matándome poco a poco y es así que llamaba a sus mentiras
mi alimento necesario.
Yo quería morir antes que me matara y debía madurar la
idea de suicidarme porque sabía que el mentiría para ganar terminaría llorando
por un amor que nunca quiso si quiera en primer lugar amar a esta loca ilusa de
vagos sentimientos pero de firmes pasiones.
Por eso ese día morí para él y viví por mí porque fui
libre por fin.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Hey deja un comentario me ayudas a ¡mejorar!